José Luis Jara
Un proyecto de muchos
millones de dólares se encuentra detrás de la demanda de desalojo que interpuso
el gobierno del estado, contra familias de la colonia Las Amapolas, ubicadas
por el lado del vaso de la presa.
Los principales
inversionistas de este proyecto es la familia Coppel Lemenmeyer, a través de la
inmobiliaria Misión 21
El proyecto se llama
Colinas Pitic mediante el cual construirán por el vaso de la presa una serie de
fraccionamientos residenciales, casas de hacienda, clubes de golf, hípicos,
como el proyecto de La Primavera que esta misma empresa realizó Culiacán, Sinaloa.
Para realizar este
proyecto, la familia Coppel necesita alrededor de 3 mil 200 hectáreas del vaso
de la presa Abelardo L. Rodríguez.
En la actualidad, al
decir de los quejosos, la familia Coppel ya tiene acaparados más de mil 500
hectáreas, que se ha hecho mediante presiones e intimidaciones contra los
posesionarios, para obligarlos a vender a bajo precio.
Los afectados
En plena complicidad,
el gobierno sonorense ya tiene bajo juicio a habitantes del Parque Industrial,
de San Bartola, Mesa del Seri, El Realito, La Victoria, El Tazajal, a los
integrantes de la Unión de Productores Agropecuario del vaso y a las familias
que viven en Las Amapolas, por el lado del Cerro del Coyote.
Dossier platicó con
parte de los afectados, quienes relataron esta historia que empezó desde el
2003, cuando el gobierno del estado demando a representantes de unas 500
familias de este lugar.
Se habló con los
hermanos Ramón Salazar que tienen el rancho El Almanaque, a quienes quisieron
desalojar por la fuerza el 27 de enero de 2007. Llegaron a su rancho como 14
trabajadores de Coppel –relató- y venían encabezados por Simitrio Hernández
Aguilar, que trabaja en la Dirección de Bienes y Concesiones.
Estuvieron
forcejeando contra esas personas, sacando el ganado aquellos, metiéndolo estos.
Bajo estas condiciones estuvieron por más de 4 horas, hasta que los hermanos
Salazar amarraron el ganado y así se apostaron hasta que les llegó el tip a los
trabajadores de Coppel que iba en camino un reportero de la ciudad.
Se habló con las
hermanas Coronado que en esta semana enfrentaron los obstáculos en los juzgados
locales. También con Jesús Manuel Montoya de la colonia Las Amapolas quienes
esperan les llegue los citatorios.
Y se habló con Celso
Quintero Quintero, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios del Vaso
de la Presa.
Se realizó un
recorrido de campo, donde se percató que lo terrenos de la unión y los
demandados, prácticamente se encuentran en medio de los terrenos que ya tienen
acaparados.
La complicidad
En la charla denunciaron
que existe una complicidad muy clara entre el gobierno del estado y la
inmobiliaria de los Copel.
La manera de
presionar tan agresiva, dijeron, sólo se puede explicar comprendiendo la
magnitud del proyecto denominado Colinas del Pitic.
Las Colinas del Pitic
La información que se
ha tenido sobre el proyecto, señala que la familia Coppel pretende desarrollar
un proyecto que se llama Colinas del Pitic, que contempla un trabajo similar al
proyecto de La Primavera en Culiacán, que supuestamente, la empresa
inmobiliaria de los Coppel, Misión 21, se encargó de construir.
Al igual que la
capital de Sinaloa, en Hermosillo se quiere aprovechar de más de la mitad de
las aproximadamente 5 mil hectáreas del vaso de la presa, para construir casas
residenciales de primer nivel, casas de hacienda, con su club hípico, club de
golf y lagos artificiales.
Incluso se estima que
el metro cuadrado de este lugar, tendrá un costo de mil dólares. La enorme
geografía se dividirá en fraccionamientos con superficies de mil metros
cuadrados cada una. Estarán rodeados de áreas verdes, enormes jardines.
De hecho, la Unión de
Productores Agropecuarios del Vaso de la Presa Abelardo L. Rodríguez, denunció
que en una de las propiedades de los Coppel ya tienen trabajando un pozo profundo
para extraer agua. Con ella riegan los cultivos y enormes jardines del Rancho
El Mayordomo, propiedad de los Coppel, por donde corren, juegan y se alimentan
los caballos del gobernador.
El acaparamiento
En este objetivo, se
estima que los Coppel ya tienen acaparadas más de mil 500 hectáreas. Pero ya
tiene bajo juicio a habitantes del Parque Industrial, de San Bartola, Mesa del
Seri, El Realito, La Victoria y El Tazajal
En un principio
fueron presionados alrededor de 500 hogares de la colonia Las Amapolas. Muchos
de ellos no aguantaron la presión que ejercen coordinadamente, los abogados de
la inmobiliaria y la dirección de bienes y concesiones, y han vendido a bajo
precio, como a peso por metro cuadrado, cuando ellos lo comercializarían en mil
dólares.
Los productores
Don Celso Quintero es
el presidente de la Unión de Productores Agropecuarios del Vaso de la Presa
Abelardo L. Rodríguez. Tiene 20 años luchando por los terrenos que utilizan en
esta área de aproximadamente 235 hectáreas.
Cuentan con registro
de la unión y documentos que atestiguan el uso del terreno desde 1991.
No habían tenido
problemas hasta que llegó el 2003, que el Gobierno del Estado demandó desalojar
a unas 500 familias de este lugar.
Pasó un año del nuevo
gobierno y la Agencia del Ministerio Público, ubicado en Reforma y José López
Portillo, envió los citatorios a cada uno de ellos. Fue en octubre de 2004
cuando Eduardo Bours demandó penalmente, y los representantes familiares tuvieron
que acudir en medio de un cerco policiaco ante esta dependencia judicial.
Don Celso afirma que
fueron muchas familias las que aceptaron, porque no quisieron enfrentarse a
problemas con el gobierno. Intimidaron a mucha gente –relató- pero yo no acepté
y no quise firmar.
Cuando el gobernador
el gobernador actuó contra ellos, don Celso habló con la directora de Atención
Ciudadana de presidente Vicente Fox, la sonorense Laura Carrera. Ella habló con
el gobernador para señalarle que lo terrenos de los productores agropecuarios
son propiedad de la federación.
Pero esa decisión,
fue obviada por el gobernador sonorense, de tal suerte que las familias que
viven esta zona, enfrentan una serie de demandas que fue interpuesta por el
gobierno del estado.
Su táctica fue,
interponer las demandas a cada uno de los habitantes de las familias. Así, los
afectados se ven envueltos en pleitos judiciales individuales, que representan
enormes gastos para esta población.
A peso el metro
Don Celso Quintero
relató que el representante de Misión 21, el señor Luis Rivas le ofreció a un
peso por metro cuadrado. Al oponerse al ofrecimiento, entró la procuraduría, a
través de la Agencia del Ministerio Público, y sus agentes se la llevan dando
vueltas en la colonia por los citatorios.
El caso de Luis Rivas
Al decir de los
afectados, el señor Luis Rivas trabaja para los Coppel en este proyecto. Él
trabaja de manea coordinada con el director del jurídico de la Dirección de
Bienes y Concesiones del Gobierno del Estado, el abogado Víctor Hugo Moreno
Chacón, quien también ejerce presión a favor de los compradores
Don Celso informó que
el señor Luis Rivas se encargó de visitar a los posesionarios cuando inició el
problema. Él fue el que ofreció la compra de los terrenos, pero sus ofrecimientos
siempre estuvieron entre un peso y uno cincuenta por metro cuadrado.
Debido a que la Unión
de Productores Agropecuarios del Vaso de la Presa se ha negado a vender, los
Copel han provocado una serie de problemas que afectan a los productores.
Dejaron tirar agua para inundar el camino de acceso a los terrenos de don Celso
y sus compañeros. Tienen que sacar una vuelta de varios kilómetros para poder
llegar a sus predios.
Dijeron que acudieron
a las oficinas de Misión 21, pidieron hablar con José Coppel Lemenmeyer para
exponerle el problema del camino, pero ni siquiera los han atendido.
El caso, dijo don
Celso, es que el agua con que inundan el camino es extraída del pozo profundo
que tienen los Copel, que surte de agua al rancho El Mayordomo que los Coppel
compraron a los Carreño Carlón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario